
A su vez también se había cuestionado la no decisión de secuestrar el teléfono celular de Morales.
Contreras explicó que se debe resguardar «el secreto profesional por su condición de letrado que posee Morales, máxime que el teléfono celular del mismo es una herramienta de su trabajo en su actividad profesional». Añadió que la información «útil» para la causa y en la que Morales fue sindicado surgió de las escuchas realizadas a los teléfonos de los coimputados Marco Rearte y Sebastián Frías.

